Home | Poems of All Time | Contemporary Poetry | Espa隳l | ABOUT | LINKS | Art Gallery
Stories and Poetry
LA PERRICHOLI

Enter subhead content here

 
                         LA PERRICHOLI
                    de : Rolando Sifuentes
          TEATRO DE LA COMEDIA EN LIMA, A力 1778. MICAELA, 
          DE 22 A力S ATAVIADA CON VESTUARIO DE CAMPESINA
          ESPA力LA Y UN ACTOR, CULMINAN UNA ESCENA DE TEATRO.
          EN PRIMERA FILA DE PLATEA ESTA COMO EXPECTANDOR EL
          VIRREY AMAT, DE APROXIMADAMENTE 60 A力S.
          AL TERMINO DE LA OBRA EL PUBLICO APLAUDE         
          FRENETICAMENTE, EL VIRREY SE PONE DE PIE Y APLAUDE,
          LUEGO SUBE AL ESCENARIO PORTANDO UN RAMO DE FLORES.
          ENTRE EL PUBLICO TAMBIEN ESTAN CONFUNDIDAS DOS   
          VIEJAS Y UNA TAPADA.
          LAS DOS VIEJAS SE ACERCAN A LA PLATEA PARA HUSMEAR.
CATITA;   Ay mi columna, ay.
PEPA  :   No te quedes parada, apψate que nos perdemos lo 
          mejor. Mas tarde te tiras un par de huaracazos y ya
          est . Adios dolor.
          LAS DOS VIEJAS SE ACERCAN AL ESCENARIO PARA      
          ESCUCHAR.
VIRREY :  Estas flores son para vos, Miquita, en se兀l de
          agradecimiento por haberme dedicado esta bella,  
          bell︿ima funci▋.
MICAELA : (Recibiendo el ramo) Oh, Excelencia, os agradezco de
                     coraz▋, pero, 沒on ciertas sus palabras?
VIRREY  :    Oh, Algo extraordinario. Y Usted es el alma de la
                     obra. Sois un portento.
MICAELA : Galanter{ de catal n.
VIRREY  :    Me rindo a sus pies.
MICAELA : 杗 cuantas damas de Chile y Madrid habreis dicho 
                      lo mismo?
VIRREY  :    A muchas pero pir cortes{, sin la emoci▋ de hoy.
MICAELA : 求ebo creerle?
          VIRREY Y MICAELA VAN HACIENDO MUTIS.
VIRREY  :   Espa兀 se enorgullece de vos, representante de la
                    autntica belleza y gracia lime兀.
MICAELA : Agradezco sus palabras, pero no sigais, permitidme
                    cambiar de ropa.
VIRREY  :   A prop┬ito, he organizado para esta noche un    
                    peque寸 sarao en su honor. Espero contar con vuestra
                    presencia.
MICAELA : Vos me abrumais.
VIRREY  : Cuento con vuestra presencia?
MICAELA : Me sentir fuera de lugar ante sus invitados de tan
                     alto rango.
VIRREY  :    Sereis el centro de atenci▋. Invitad tambin al 
                      se寸r Maza y a la Inesilla.
MICAELA : Regio. All estaremos.
VIRREY  : ­Bravo! Dejar una calesa a su disposici▋.
          VIRREY HACE MUTIS POR FORO Y MICAELA POR PUERTA DE
          ESCENARIO.
PEPA   :    (debajo de escenario) ­Pshhh! No vale nada la Miquita
                   esta. Tanto alboroto del Virrey por una pellejuda
                  aguada.
CATITA :  Si hija, la Miquiiita, como le dice el calzonudo del
                   Virrey es hasta mala actriz, mira que desplazar a la
                    Inesilla, ya tu sabes por qu 盯o?
PEPA   :  Pero clar︿imo, todos lo comentan. Maza por quedar
          bien con el Virrey le da la importancia que no   
          tiene, y ahora figψate, como se le caen las babas
          al, como dijistes...calzonudo de Virrey.
CATITA :  汽e fijastes en esos ojos achinados que tiene la 
          condenada?  Y ese lunar en la mejilla son como para
          desconfiar.
PEPA   :  Los bracitos que tiene, dan risa ( se rien)
CATITA :  Es una indecente 沐otastes como levantaba la pierna
          para que el Virrey la mirara? 杗hhh?
PEPA   :  Pero como no me voy a dar cuenta si eso me llena de
          rabia.
CATITA :  Pero a l...
PEPA   :  Las babas. Ay, las cosas que se ven. El director 
          maza, otro calzonudo, se hace el que no ve, no oye y
          segτ parece, tambin ha sido invitado a palacio 
          汨ue cosa?
 
 
CATITA :  Tal n, tal n, la tapada aτ no se va, me tinca que
          tiene un o︸o de t︿ico. Baja la voz y alejmonos si
          no quieres que ma兀na estemos en boca de todos.  
          AMBAS VIEJAS SE VAN AL OTRO EXTREMO Y TAPADA SALE
          POR PUERTA DE PLATEA.
PEPA   :  Con raz▋ la marquesita no quizo venir.  El patatuz
          que le va a dar a su mam  cuando le contemos todo.
CATITA :  Bueno, vamos saliendo porque esta gente chismosa va
          a pensar mal de nosotras.    
PEPA   :  Ay, Jesω, Jesω. V monos pues, dejmos a los    
          cornφetos estos que se dejen embaucar por la    
          Miquiiita.
          LAS DOS VIEJAS VAN HACIENDO MUTIS POR PUERTA DE  
          PLATEA.
CATITA :  Car spita, el dolor no me deja.
PEPA   :  Que c▍era me da.
CATITA :  Ay, ay, ay.
          LAS DOS VIEJAS TERMINAN DE HACER MUTIS.
                    ESCENA II
          DECORADO DE PALACIO DEL VIRREY. ESA MISMA NOCHE.
VIRREY  : Miquita, grande es mi dicha al teneros en mi     
          palacio.
MICAELA : Que esplndido es. El chambel n fue tan ceremonioso,
          me hizo sentir importante.
VIRREY :  Lo sois, os lo aseguro.
 

MICAELA : Basta de lisonjas por hoy. Mostradme el interior.
VIRREY  : Venid, os mostrar todos los recovecos.
          AMBOS RECORREN EL PALACIO Y EL VIRREY LE VA      
          EXPLICANDO TODO.
VIRREY :  He aqu mi despacho.
MICAELA : Oh, 汞s aqu d▋de recibe a los encomenderos y   
          corregidores?
VIRREY  : Pues s, tambin recibo a muchos peticionarios.
MICAELA : 沌eti que?
VIRREY  : Peticionarios. Son gente que siempre est n pidiendo
          algo.
MICAELA : Pero de seguro usted les niega todo. Soy sincera en
          decirle que tiene fama de 叉que.
VIRREY  : 言eque? 汨u es eso?
MICAELA : (Mostrando el pu寸 cerrado) Duro.
VIRREY  : (R〔) Tambien d︷en que soy severo y eso es cierto
          沌or qu cree que me escogieron para el Per?
          Aqu est  el sal▋ de actos. Por all  est  el    
          jard》, ve moslo para que admire mi jard》.
MICAELA : Que interesante.
VIRREY  : (Se兀lando con el dedo) Mirad hacia all , a travez
          del r︽; esas luces son de vuestro barrio.
MICAELA : No estan tan lejos que digamos.
VIRREY  : Mi prop┬ito es acortar distancias entre usted y yo.
MICAELA : Pues empezad por arreglar el paseo de aguas.
VIRREY  : Me refer{ a "usted y yo".
 
MICAELA : Pero no me negar  su Excelencia que tengo raz▋.
VIRREY  : S lo teneis.  Pero llamadme por mi nombre de pila
          si es vuestro deseo.
MICAELA : Os llamar "Mi Virrey" por esta noche.
VIRREY  : Bueno, si os place, hacedlo.
MICAELA : Os dec{ que deber{ mejorar esa callecita.
VIRREY  : 汪a que va hacia Los Descalzos?
MICAELA : Esa misma.
VIRREY  : 汨ue le parece una alameda para que en el verano 
          camine bajo la sombra de enormes  lamos.
MICAELA : Maravilloso.
          EL VIRREY SE APROVECHA Y LE AGARRA LA MANO.
MICAELA : (Continuando, como en sue寸s) Ya me veo sentada en
          mi propia calesa paseando por la alameda, un domingo
          despues de la misa, cuando toda la crema de Lima 
          est pasando por all, y me m〉en con env︸ia    
          porque soy criolla.
VIRREY  : (Le besa la mano) Tendreis una calesa, Miquita mia.
          (El Virrey m s aprovechador sube su mano hasta el
          brazo y m s all  del codo).
MICAELA : ­Mi Virrey!
VIRREY  : S, Miquita.
MICAELA : S▍o teneis licencia para besarme la mano.
VIRREY  : Oh, pardon mi.
MICAELA : Os aprovechais de mis sue寸s.
VIRREY  : Debeis extender la licencia.
MICAELA : El tiempo lo dir .

VIRREY  : Sus sue寸s pueden convertirse en realidad si vos me
          am rais como yo os amo.
MICAELA : Oh, todo me da vueltas. (Parece que se desmaya).
          EL VIRREY LA COGE DEL TALLE Y A DURAS PENAS  PUEDE
          SOSTENERLA.
VIRREY  : Miquita, Miquita, delicada paloma, volved en s.
          MICAELA REACIONA RAPIDAMENTE.
MICAELA : 求ijisteis una calesa?
VIRREY  : Oh, Sant︿ima Trinidad. S, dije una calesa.
MICAELA : Entonces sois mi τico Virrey (Le acaricia la cara)
VIRREY  : 決e correspondeis entonces?
MICAELA : Volvamos al sal▋. Los dem s se preguntar n por  
          nosotros.
VIRREY  : ­Que diantre me importa! Oh, pardon mi, a veces se me
          pegan los peruanismos. Vayamos. Vayamos.
MICAELA : 汞mpezaremos la danza?
VIRREY  : Oh, s, empezamos con una danza inglesa, es lo   
          mejor.
MICAELA : 沐o est  prohibida?
VIRREY  : S, pero para los dem s, no para nosotros que    
          hacemos las leyes.
          INGRESAN AL SALON DONDE SE ENCUENTRAN VARIOS     
          INVITADOS Y UNA ORQUESTA LISTA PARA EMPEZAR A TOCAR.
          EL VIRREY HACE UNA SE丕 AL CHAMBELAN Y ESTE SE   
          DIRIGE A LOS PRESENTES.
CHAMBELAN: Empezamos el baile, por favor escoged sus parejas.
 
          EL VIRREY ESCOGE A MICAELA Y SE PONE PRIMERO EN LA
          CUADRILLA, LUEGO LOS DEMAS OCUPAN SUS LUGARES. LA
          ORQUESTA EMPIEZA A TOCAR Y COMIENZA EL MINUE.
         
                         ESCENA III
          INTERIOR CASA DE MICAELA. SOBRE UNA MESA HAY UN  
          ROLLO DE PAPEL. INGRESA MICAELA COQUETA MOVIENDOSE
          TODA, EMPIEZA A PEINARSE Y TARAREAR UNA CANCION. 
          ELLA  VE EL ROLLO DE PAPEL.
MICAELA : ­Ah! Aqu est  la lista (Desenrolla el papel) Hum,
          son los regalos por mi santo que el virrey debe  
          darme, y s▍o faltan cinco dias. (Leyendo) Primero,
          un mant▋ de Manila; segundo, un juego de sala   
          estilo rococ champardale de Par︿; tercero, un  
          frasco de perfume hind de la casa Bourjua de    
          Francia; cuarto, un abrigo de astrak n ruso; quinto,
          un collar de perlas del oriente. Que bello ­Ay! Y me
          falta mucho m s.
          Espero que su excelencia est ya por llegar      
          (comienza a arreglar la sala).
          TOCAN LA PUERTA.
MICAELA : ­Jacinta! Tocan.
JACINTA : (Sin ser vista) Es el Virrey mi ama.
MICAELA : Que espere.
VIRREY  : (Entra pateando la puerta molesto) Como es posible
          que me hayas hecho esperar en la puerta de la    
          iglesia y no fuistes.
 
MICAELA  : Yo fu.
VIRREY   : S, pero a las cinco, no a la una 沌or qu vos no
           conoceis la hora exacta?
MICAELA  : Pero mi amor, os estuve esperando en mi casa...y no
          habeis venido.
VIRREY  : ­Jesω! Otra  mentira m s grande que la cruz del Gran
          Poder. He mandado a mi cochero y no habeis estado.
MICAELA : Excelencia, por ser el Virrey del Per jam s os he
          mentido.
VIRREY  : Palabras bonitas pero huecas, s que me mientes. Yo
          os he visto m s de una vez...habeis coqueteado y eso
          no os lo tolero ni como virrey ni como amante, y me
          retiro ­Adios! Y para siempre.
          MUTIS DE VIRREY DANDO UN PORTAZO.
MICAELA : Siempre hace este espect culo, ja, ja, ja.
          TOCAN LA PUERTA.
MICAELA : 汨uin es?
VIRREY  : (Desde afuera) El Virrey.
MICAELA : Abre la puerta, Jacinta.
          INGRESA VIRREY.
VIRREY  : (Suplicante) 決e permitis que pase?
MICAELA : Pase vuesa merced.
VIRREY  : He vuelto por mi paquete.
MICAELA : Aqu lo teneis y hasta luego
 
VIRREY  : Miquita, quiero decirte una cosa. Que te quiero. Que
          te quiero (Se arrodilla) Perd▋ame, siempre te amar
          con frenes.
MICAELA : S, me habeis dado muestra de ello destrozando el
          papel con la lista de mis regalos.
VIRREY  : (Se agacha y los recoge) Aqu est . No te faltar 
          ninguno de los regalos. Dime que me quieres.
MICAELA : Eso lo dir el d{ de mi cumplea寸s.
VIRREY  : Tendr s todos tus regalos, todos.
MICAELA : Tambin quiero la calesa que me ofrecisteis.
VIRREY  : Oh, s. Tambien la tendreis.
          MICAELA ACARICIA AL VIRREY.

                    ESCENA IV
          MICAELA Y ECHARRI SE ENCUENTRAN EN PLENO JUEGO   
          AMOROSO EN CASA DE MICAELA. ES NOCHE. TOCAN LA   
          PUERTA.
          ECHARRI Y MICAELA SE PONEN NERVIOSOS. ECHARRI    
          PRESUROSO SE PONE  SU CHAQUETON. EL AMA SIN      
          CONSULTAR VA Y ABRE LA PUERTA. INGRESA EL VIRREY Y
          SE ENCUENTRA CON ECHARRI.
VIRREY  : (Sorprendido. Descorre su chaqueta dejando ver la
          culata de su pistola). Por belceb 汨uin sois?
          汨u haceis aqu?
ECHARRI : Soy Vicente Ferm》 de Echarri, Excelencia, natural
          de Valencia y vecino de esta ciudad.

VIRREY  : 沆 que demonios haceis aqu?
ECHARRI : Creo no haber ofendido a su Excelencia. Estamos en
          casa de do兀 Micaela no en vuestro palacio.
VIRREY  : Contestais con arrogancia al representante de Carlos
          Segundo.
ECHARRI : Excelencia, no busco confrontaci▋ con vos, de modo
          que, con la venia de vuesa merced (hace una venia a
          Micaela) debo abandonar su casa.
VIRREY :  Alto ah, antes debeis responder a mis preguntas 
          杗caso es una visita de cortes{ a estas horas de la
          noche?
ECHARRI : No teneis derecho a interrogarme, soy caballero  
          espa寸l que conoce sus derechos.
VIRREY  : Sois insolente y tambien insensato 求espreciais  
          vuestra vida acaso? (El Virrey pone la mano en su
          pistola pero no la extrae)
          MICAELA ASUSTADA SE AVALANZA SOBRE VIRREY PARA   
          CALMARLO.
MICAELA : ­No! Manuel.
VIRREY  : (La arroja a un lado) Apartaos de m ­Perra chola!
          Soy capaz de pegaros un tiro a vos tambien 汨u  
          hac{ este hombre en tu casa?
ECHARRI : S▍o yo soy responsable de mis actos. Disparad si os
          place.
VIRREY  : ­V lgame Dios! Estoy frente a un extremista, se  
          introduce en casa de mujer ajena y aτ as osa   
          desafiarme. Esto es inaudito.

ECHARRI : Os debo advertir que tengo amigos en la corte de 
          Madrid.
VIRREY  : Y yo os advierto que puedo haceros desaparecer en un
          santiamen.
MICAELA : No osareis deportarlo. El es mi invitado.
VIRREY  : ­Callaos!
ECHARRI : Si quereis disputar a esta mujer debeis ganarla.
VIRREY  : Maldito (Se dirige a la puerta) ­Guardias, a m  
          guardias!
          INGRESAN DOS SOLDADOS.
VIRREY  : Prended a este hombre y llevadlo a las mazmorras.
GUARDIA I: S excelencia.
          SOLDADOS SE LLEVAN A ECHARRI.
ECHARRI  : (antes de que terminen de salir) Os denunciar en
           la Corte por este atropello.  
VIRREY   : Ponedlo en el cepo.
          GUARDIAS Y ECHARRI TERMINAN DE SALIR. VIRREY LLENO
          DE IRA SE DA VUELTA HACIA MICAELA.
VIRREY  : ­Perra chola! ­Perra chola!
 
 
 
 
 
                         ESCENA V
           LA SIGUIENTE NOCHE EN CASA DE MICAELA. EL VIRREY
          ESTA CALMADO, MICAELA AUN DOLIDA POR LO ANTERIOR.
VIRREY  : Miquita.
MICAELA : No me hableis.
VIRREY  : 沌ero, aτ estais molesta?
MICAELA : S, aτ lo estoy.
VIRREY  : Ya os he explicado Miquita, el mismo se寸r de    
          Echarri se lo busc.
MICAELA : Fuisteis demasiado duro.
VIRREY  : He ordenado lo liberen del cepo. Pronto lo dejaremos
          ir.
MICAELA : Que sea ahora mismo.
VIRREY  : No puedo. El me desair en forma insolente.
MICAELA : Conmigo se port como un caballero.
VIRREY  : Mostrais mucho inters por l. No ceder.
MICAELA : Sois m s que severo. Con raz▋ el vulgo habla de 
          vos.
VIRREY  : Lo s. D︷en que soy sanguinario, aniquilador de 
          indios y criollos. Pues haz de saber que por eso el
          Rey me escogi para venir al Per, para debelar con
          mano dura a los insurrectos.
MICAELA : Tambien se dice que protegeis a encomenderos.
VIRREY  : Falso. Protejo a sηditos del Rey y administro   
          justicia por igual.
MICAELA : No os escuchar m s. Idos por favor, deseo estar 
          s▍a.
VIRREY  : Est  bien (se dirige a la puerta).
 
MICAELA : Y no volvais m s. Soy una perra chola.
VIRREY  : (Se detiene) Oh, no, no sois tal cosa.
MICAELA : S, lo soy, usted me lo grit y ya medio Lima lo 
          sabe.
VIRREY  : 每omo es posible que haya volado la noticia?
MICAELA : Mi sirvienta lo cont en el mercado.
VIRREY  : Oh, nuevamente os pido perdon. Fue lo peor que pude
          hacer. Es que no puedo soportar que otro entre a 
          vuestros aposentos.
MICAELA : (Con fals{) Era una visita de cortes{, simple  
          visita.
VIRREY  : Estoy arrepentido por haberos ofendido, creedme.
MICAELA : Para vos todo es simple; me insultais, maltratais a
          mis amigos y a pesar de todo, debo seguir am ndolo.
VIRREY  : Lo arreglaremos.
MICAELA : 每omo?
VIRREY  : Dir que sois mi Peri joli.
MICAELA : Que perricholi ni que ni寸 muerto. Me habeis puesto
          por los suelos. Retiraos por favor (Solloza).
VIRREY  : Tranquilizaos, en Lima he aprendido muchas       
          triqui工elas. Escuchad mi idea.
MICAELA : D︹ala ya de una vez.
VIRREY  : Recibir a dos viejas chismosas: do兀 Cata y do兀..
MICAELA : (Cort ndolo) ...Pepa, pero como puede hablar con 
          esas arp{s.
 

VIRREY  : Poned atenci▋. Har sumo esfuerzo para escuchar su
          ch charra, que seguramente son cosas de la Marqueza
          de Utrera, despues les dir "En el d{ de San Juan
          ir a recoger amancaes acompa兀do de mi Peri Joli."
MICAELA : Oh, ya comprendo, luego ellas saldr n a repartir el
          chisme.
VIRREY  : No hay cosa m s efectiva que ellas. Despues, cuando
          estemos en pηlico te llamar "Mi peri joli".
MICAELA : (Muy animada) Mi perricholi, hum, me parece bien.
VIRREY  : Del dicho al hecho.
          VIRREY TRATA DE ABRAZARLA.
VIRREY  : Mi Peri Joli.
MICAELA : (Rechaz ndolo) 沆 lo de Amancaes?
VIRREY  : Pues iremos a recoger las benditas flores. Esa   
          noticia tambien se esparcir  sin necesidad de emitir
          bando.
MICAELA : (Permite que el virrey la abrace) Mi Virrey.
VIRREY  : Mi Peri joli.
                   CORTINA
 
 
 
 
 
                         ESCENA VI
          MICAELA ESTA DESCANSANDO EN SU CAMA, SOLA. EMPIEZA A
          LEER UNA CARTA DEL VIRREY.
MICAELA : Mi amada Micaela, mi muy estimada Peri Joli: Te  
          escribo la presente, pues mis ocupaciones en el  
          palacio me tienen retenido (Cambio de voz a la de
          Virrey en off). Acabo de recibir encomiendas muy 
          importantes de Espa兀, por tal motivo estar en tu
          casa un poco m s tarde. Te quiero decir que la   
          env︸ia ronda nuestras vidas pues he o︸o a m s de
          una se寸ra que no cesan de ocuparse de nosotros.
          D︷en que yo, el Virrey, estoy en amores con una 
          artista de teatro y que llega mi osad{ a regalarle
          obras monumentales; que el Paseo de Aguas te lo he
          hecho para t, en fin tu sabes como son las bocas de
          esta gente chismosa. Entre ellas, la m s envidiosa
          es la Marqueza de Utrera porque no hago caso a su
          hija que esta para vestir santos. Esta marqueza  
          tiene la lengua m s larga que la nariz de su pobre
          hija.
          Esta se寸ra se atreve a hablar de nosotros en    
          trminos condenatorios.
          El domingo pasado no te he visto pasear en tu linda
          calesa por la Alameda de los Descalzos, deseo que lo
          hagas m s a menudo. Mi amor, estar en tu casa a las
          9 de la noche. Esprame.
          Tu amor, El Virrey.
                              CORTINA
                         ESCENA VII
          ESA MISMA NOCHE EN CASA DE MICAELA. VIRREY SE    
          DETIENE A MEDIA SALA. MICAELA SE ACERCA A EL.
MICAELA : Manuel, te estuve esperando con ansiedad.
VIRREY  : Creo habrtelo explicado en mi carta.
MICAELA : Oh, s, eso me ha causado mucha intranquilidad.
VIRREY  : Nuestra felicidad se ve amenazada y hay que      
          prepararse, el asunto de mi alejamiento es muy   
          serio.
MICAELA : (Le coge la mano) 杗 que te refieres?
VIRREY  : Mica, Mica, sentmonos (Se sientan).
MICAELA : Siempre ser tu Perricholi, no debes hacer caso a
          nadie, menos a esa...
VIRREY  : (Cort ndola) La cosa no es tan simple. Te pido por
          favor que en adelante uses m s la cabeza. Ya no eres
          la actriz de hace a寸s.
MICAELA : Jesω, nuestro se寸r, no nos dejar  en el desamparo.
VIRREY  : S, Micaela, pero piensa que yo algτ d{ dejar de
          ser el virrey, y t dejar s de ser j▔en.
MICAELA : ­Lagarto! No digas esas cosas.
VIRREY  : He oido decir que has regalado la calesa 每ierto?
MICAELA : Cierto.
VIRREY  : Micaela, derrochas tu dinero y bienes.
MICAELA : Fue para el Santo Sepulcro, la necesitaban m s que
          yo.
VIRREY  : Insensata.
MICAELA : No pude soportar ver al anciano cura caminar...

VIRREY  : La Iglesia tiene m s dinero que nosotros, pero en
          fin.
MICAELA : Me siento satisfecha por esa obra.
VIRREY  : Bien, no se hable m s del asunto entonces.
MICAELA : (Algo colrica) Haceis bien, la calesa era m{, yo
          pod{ hacer con ella lo que, lo que...
          VIRREY SE PONE DE PIE PARA IRSE.
VIRREY  : Creo m s conveniente que me retire.
          MICAELA SE PONE DE PIE Y TRATA DE IR TRAS EL
          PERO NO PUEDE.
MICAELA : Esperad, venid a m, oh, oh...
          MICAELA PARECE DESFALLECER.  EL VIRREY LA MIRA Y NO
          LE HACE CASO SABIENDO QUE ELLA SIEMPRE USA ESAS  
          TRETAS PARA DOMINARLO, PERO EN VERDAD MICAELA CAE
          DESMAYADA.
VIRREY  : (Se da cuenta que no es una treta y vuelve hacia 
          ella). Miquita, que tienes amor m︽.
          VIRREY LE ECHA AIRE Y NO SABE QUE HACER PARA     
          REANIMARLA. MICAELA VUELVE EN SI.
VIRREY  : (Abraz ndola fuertemente) Oh, mi vida, perdonadme,
          os dej caer, decidme que est is bien 汞st is    
          bin?
MICAELA : S.
VIRREY  : No os preocupeis por lo de la calesa, nada me    
          importa la calesa.      
MICAELA : (Le coge la mano) S que me amais.
VIRREY  : Me alegro que hayais regalado la calesa al Santo 
          Sepulcro.     
MICAELA : Yo tambin os amo.
VIRREY  : Me parece mentira escucharlo de tu propia boca.
MICAELA : Os amo.
VIRREY  : Traer al mdico.
MICAELA : No es necesario.
          VIRREY AYUDA A MICAELA A LEVANTARSE E IR A SENTARSE
          EN UN SOFA.
VIRREY  : Pero mi Peri Jol, puedes tener algo maligno.
MICAELA : ­Torpe, ignorante! No conoceis nada de mujeres   
          (llora).
VIRREY  : Nada comprendo. Por favor.
MICAELA : Estoy encinta.
                    CORTINA

                    ESCENA VIII
          MICAELA ESTA EN SU DORMITORIO Y RECIBE UNA CARTA. LA
          ABRE Y EMPIEZA A LEER. 
MICAELA : Mi muy querida Miquita: Te escribo la presente carta
          para comunicarte que esta noche no podr ir a verte.
          Debo resolver recientes problemas                
          sucedidos en el interior, por los Andes del Sur, 
          aunque no tan serio como para preocuparse m s de la
          cuenta (Voz del Virrey). El principal motivo de  
          estas pocas l》eas es para decirte lo mucho que te
          amo.
         
          Mas bien siento mucha tristeza por la confirmaci▋
          de mis temores que acabo de recibir de Espa兀; ello
          se refiere a mi cargo en el virreynato del Per, el
          mismo que vengo cumpliendo desde hacen 15 a寸s.  
          Ello, como todas las cosas, llega a su fin. Miquita,
          en pr│imo barco que llegar  al Callao vendr  mi 
          reemplazante nombrado por el Rey, ello quiere decir
          que s▍o estar con vos s▍o unos pocos meses m s,
          pues apenas entregue el mando, tendr que volver a
          Madrid.
          Miquita m{, no debes sentirte triste, t y mi hijo
          Manuelito no quedar n en el desamparo, mi viaje a
          Espa兀 s▍o ser  para rendir cuentas, luego volver.
          El d{ de ma兀na estar en vuestra casa temprano y
          os dar m s explicaciones sobre este asunto. Os  
          besa,
                          Tu Virrey
                    CORTINA
                         ESCENA IX
          MUELLE DEL CALLAO,DICIEMBRE DE 1776. EL EX VIRREY
          AMAT ESPERA TRANQUILO LA HORA DE ABORDAR EL BARCO
          QUE LO LLEVARA A ESPA丕. INGRESA CAPITAN DE BARCO.
CAPITAN : Se寸r, zarparemos dentro de media hora, por favor no
          se aleje del muelle.
 
AMAT    : Esta bien Capit n, s▍o espero a una persona para
          despedirme.
          MUTIS DE CAPITAN. INGRESA MICAELA ACOMPA丕DA DE SU
          HIJO DE 6 A令S.
MICAELA : ­Mi Virrey! (Se quita la capucha). Soy tu Perricholi.
AMAT    : Oh, llegais al fin, el barco est  por partir.
MICAELA : No pod{ faltar a este momento tan importante.
          AMAT ACARICIA A MANUELITO LUEGO ABRAZA A MICAELA.
AMAT    : Tuve algunas dudas sobre vos al leer la carta llena
          de odio que me enviasteis.
MICAELA : No es odio, es angustia.
AMAT    : Me causasteis dolor, pero vuestra presencia ahora me
          reconforta.
MICAELA : Grabad en vuestra retina la figura m{ y de      
          Manuelito, yo har lo mismo con vos.
AMAT    : Ah, si no tuviera obligaciones con mi soberano, pero
          vos sabeis debo ponerme a sus ┴denes.
MICAELA : Espero que informeis de vuestra labor en el Per, y
          despus...
AMAT    : Mi regreso a vosotros.
MICAELA : Debeis rebatir todos los infundios que inventaron
          contra vos aquellos miserables. Limpiad vuestro  
          nombre y luego volved, volved. No me importa si sois
          pobre, he abandonado mis veleidades.
AMAT    : Me alegra oir esas palabras de sensatez, me dan  
          tranquilidad.
MICAELA : No debeis dejar que os achaquen todas esas muertes,
          defendeos bravamente.

AMAT    : No lo dudeis. Aunque los corregidores son poderosos
          e intrigantes, no me arrepiento de haber ejecutado a
          algunos por aniquilar indios.
MICAELA : Os apoyo. Tened la seguridad que obrasteis bien.
AMAT    : No penseis de m como un hombre derrotado, al    
          contrario, me siento victorioso.  Hice lo que deb
          hacer en el Per.
MICAELA : Entonces, no temais, enfrentad vuestro destino as
          como nosotros lo haremos ac .
AMAT    : Te pido mi Perricholi que nunca me olvides, que me
          esperes, que yo regresar. Reinvindicar nuestro 
          amor. El hijo que tenemos tendr  un padre que lo 
          proteja, que le brinde sus afectos, su amor.
MICAELA : Te esperar mi amor. Siempre vendr a este muelle a
          avistar los barcos que lleguen, cada barco ser   
          una nueva esperanza de veros.
AMAT    : Mi Perricholi (La abraza fuertemente).
MICAELA : ­Mi Virrey!
CAPITAN : (En off) Pasajeros a bordo, cinco minutos para   
          zarpar.
AMAT    : Adios.
          AMAT BESA A SU HIJO LUEGO BRUSCAMENTE SALE POR   
          PUERTA LATERAL. MICAELA Y SU HIJO SE QUEDAN DANDO LA
          ESPALDA MIRANDO AL BARCO.
MICAELA : Adiooos (Levanta la mano como despedida).
CAPITAN : (En off) ­Suelten amarras!
MARINERO: (En off) ­Levanten velas!
CAPITAN : (En off) ­En marcha!
 
 

Enter content here

Enter supporting content here